Cable: El negocio del siglo

Por Laura Vieira (Corresponsal)

A mediados de siglo, sólo algunas mentes visionarias imaginaron lo que sería en el futuro el mundo de las telecomunicaciones. Pequeños entusiastas, como lo fue William (Bill) Gates, esbozaban en sus cerebros las ideas que hoy están cambiando radicalmente las maneras de concebir la existencia. Muy poco se puede hacer en la actualidad si no se está estratégicamente comunicado.

Pero no únicamente las llamadas «potencias» mundiales, tienen en sus manos el poder de la información. Latinoamérica se abre vertiginosamente hacia el mercado del nuevo siglo: la comunicación interactiva. Venezuela, con una ubicación geográfica -y mediáticamente- estratégica, está en el ojo de la tormenta comunicacional, y las compañías de televisión por cable vinieron no sólo para ampliar el espectro de opciones para millones de televidentes, sino para montar al país en el tren del futuro, una locomotora construida a base de millones de metros de fibra óptica.

Los marcianos llegaron ya

La mayoría de las instalaciones de cable en Estados Unidos se realizaron con materiales de cobre, una tecnología que ya es considerada obsoleta e ineficiente cuando de interactividad se trata. Mientras que la mayoría de los hogares «cableados» en Latinoamérica ya cuentan con los beneficios propios de la fibra óptica. Telefonía, videoconferencias y conexiones a Internet son sólo algunas de las ventajas que ya ofrece el cable conectado al televisor.

A los ojos de los suscriptores venezolanos, este servicio significa únicamente distracción y entretenimiento, pero a los ojos de los empresarios que invierten día tras día millones de dólares en expansión, este es, literalmente, el negocio del siglo. Pasar de cero a millones de suscriptores en un promedio de 6 años, podría considerarse una tarea titánica, pero considerando que Venezuela es siempre un mercado voraz para cualquier tecnología, esta cifra no suena descabellada. La telefonía móvil celular ya sentó precedentes. Venezuela es uno de los países con mayor cantidad de usuarios de esta tecnología en Latinoamérica y el crecimiento es cada vez mas acelerado. Con la apertura del monopolio que mantiene la única compañía de teléfonos fijos en el país, el mercado será aún más voraz y más venezolanos tendrán celulares y cable y servicios de tecnología y todo lo imaginable en materia de avances.

Suscripcion ilegal: no hay nada mejor que el cable gratis

La ilegalidad en el negocio del cable es una señal de alarma para los grandes inversionistas del sector en Venezuela. Pequeñas compañías, la mayoría de ellas fraudulentas, se ofrecen a diario como proveedoras de servicios audiovisuales de primera a bajos precios, cuando en realidad el robo de señales ajenas es su especialidad. La legislación en materia de telecomunicaciones en Venezuela está todavía en pañales. Contamos con una única y muy joven ley que aún no está sancionada del todo, por lo que el camino sigue siendo empedrado. La presión de las grandes compañías ha hecho quebrar o fusionarse a las más pequeñas, en una señal inequívoca de supervivencia que podría autoregular el problema de la ilegalidad a futuro.

Super cable

Un joven empresario de origen iraní, Ahmad Lee Khamsi, se adentró en el mundo del cable fundando su primera empresa en Ecuador. En 1993 decidió traer su idea a Venezuela, cuando aún transitábamos los caminos de las antenas parabólicas. En tan sólo seis años, 268.000 hogares en 7 ciudades venezolanas reciben la señal de supercable. Caracas es su fuerte, pero también ofrecen servicios en las principales metrópolis venezolanas: Maracay, Margarita, Maturin, Puerto la Cruz, Puerto Ordaz y San Antonio de los Altos. Publican una revista mensual con programación. Su principal fuente de ingresos es el pago mensual de los usuarios, el cual se estima por el orden de los $ 5 millones. La totalidad de la red de supercable es de fibra óptica, con capacidad de transmisión en banda ancha; sus planes, además de la expansión territorial, son ofrecer servicios bidireccionales para transmitir voz, datos y video.

Intercable

Procedente de Argentina, Eduardo Stigol es el presidente y fundador de Intercable. Con sólo 36 años de edad, posee uno de los emporios de comunicación más prometedores en Venezuela. Aunque llegó tarde al negocio, supo que las pujantes ciudades del interior del país serían su mercado. Con sólo 3 años de fundada en Venezuela, Intercable es la mayor proveedora fuera de Caracas. Sirve a casi 200.000 suscriptores, repartidos en 35 ciudades y pequeños pueblos venezolanos. Han invertido alrededor de $ 100 millones y piensan duplicarlo en los próximos dos años. Intercable cambió el concepto de instalación subterránea. Su señal se tiende a través de instalaciones eléctricas (aéreas), lo que reduce los costos de instalación se reducen hasta en 50%. Sus planes de expansión incluyen: acceso a la red Internet y servicios interactivos, principalmente telefonía.

Cabletel

Como subsidiaria de Veninfotel, una poderosa alianza de telecomunicaciones, esta empresa posee una visión particularmente agresiva.

En la actualidad atiende sectores de acceso difícil a otras compañías. Su intención: un despliegue intensivo -y extensivo- de redes digitales de alta capacidad. Prometen ofrecer un completo abanico de posibilidades en servicios de video, datos y voz. Casi medio millón se hogares cuentan con el servicio de Cabletel. Su principal estrategia está dirigida a acaparar el servicio de telefonía fija.

Directv

Una pequeña antena de apenas 18 pulgadas de diámetro permite acumular varias ventajas sobre el cable tradicional.

Con una señal más poderosa y accesible a cualquier zona, Directv ofrece un total de 133 canales, muy por encima de los 74 ó 75 canales de la competencia. A pesar de que la penetración de Directv en Venezuela es vertiginosa, el servicio es mucho más costoso y acumula una desventaja: la señal de banda ancha no es lo suficientemente eficiente para transmitir datos, pues debe hacerse a través de las líneas telefónicas ya instaladas.

Alrededor de 118.000 hogares están suscritos a Directv.

En pocos meses, la empresa comenzará a prestar servicios conjuntamente con dos importantes bancos del país, con el fin de permitir al televidente acceder a sus cuentas con sólo apretar algunos botones del control remoto. Asímismo, planean la inclusión de publicidad interactiva a través de la Web World Wide.

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