Fueron series exitosas como Desperate Housewives las que hicieron que las series norteamericanas lograran un cierto posicionamiento en la región que no llega a cumplir con las expectativas de quienes las producen y distribuyen. Mientras que en Estados Unidos el auge crece.
"Las
series se están reajustando, principalmente, por la demanda que existe
por parte de las televisoras norteamericanas que están necesitadas de
contenidos”, subraya Ángel Orengo, vicepresidente de Distribución
de Sony en América latina y el Caribe.
El ejecutivo
sostiene que las grandes series que se venían haciendo durante los
últimos años han desaparecido por diferentes motivos, creando un portal
para demanda de nuevas series. |
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Ángel Orengo |
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Una oportunidad que en Sony
vieron claramente y no dejaron escapar: “Hemos logrado posicionar nuevas series
dentro de cada una de las cadenas norteamericanas –sostiene el ejecutivo–. Kidnapped, Runaway y ‘Til Death son excelentes ejemplos de esto y sabemos
que harán un recorrido exitoso en Latinoamérica”.
¿Hay un auge de las
series?
Las series nunca se han ido sino que han sido opacadas –al igual que
otro tipo de programas– por otras cosas como los reality shows frente a los
cuales sólo sobrevivieron las más fuertes que fueron sostenidas por los
productores. 24 es una de ellas.
¿Cuál es la situación
actual?
Hoy vemos una apertura de las grandes cadenas norteamericanas a
adquirir series porque los realities ya no están resultando. Gracias a eso,
nosotros hemos tenido un gran año ofreciendo tanto las nuevas producciones como
series de nuestra librería que valen oro con productos como SWAT o Los
ángeles de Charlie, entre muchos otros.
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| Runaway |
El
negocio de las series en Latinoamérica
El ejecutivo confirma que en
Latinoamérica las series no son lo suficientemente programadas pero que la
tendencia es que se están considerando nuevamente como platos fuertes a la hora
de armar una suculenta parrilla.
Fueron series exitosas
como Desperate Housewives las que hicieron que las series norteamericanas
lograran un cierto posicionamiento en la región. “A partir de fenómenos como ese
se está viviendo un auge muy importante que durará bastante tiempo porque todos
los estudios las están produciendo”, dice Orengo mientras espera terminar el año
habiendo introducido las series de Sony en casi toda América latina porque
asegura que “no hay presupuesto que pueda resistir una buena idea”. A esto añade
que la economía local está mucho más fuerte, que no mejoró dramáticamente, pero
que sí se encuentra estable.
Estas series son de un
mínimo de 13 episodios y en algunos casos –cuando les va muy bien– pueden
extenderse a 22 o más episodios.
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Kidnapped |
Y ¿de
telenovelas qué?
“Nosotros no pretendemos tomar
la posición de líderes porque ya existen grandes productores y distribuidores
establecidos y es muy difícil competir contra un volumen semejante. Lo que sí
nos interesa es buscar un nicho muy particular donde una vez al año, o por qué
no más, podamos traer un producto a la mesa en el cual la gente se interese
porque es algo que tiene un giro distinto si bien es en formato de telenovela”,
explica Orengo refiriéndose a la coproducción que realizaron con Telemundo y
RTI al hacer la versión de El Zorro: “Esta es una historia y una
marca poderosa que esta aceptada y perdura por sí misma” –remata.
Coproducciones y formatos
“El negocio de la
coproducción permitió que le demos un giro muy particular al producto y además
garantiza una entrada importante para nosotros al mundo de la telenovela, aunque
no como un productor al nivel de lo que es Televisa, Telemundo o Globo porque no estamos en el negocio de la telenovela a menos que podamos darle ese
giro especial a un producto en particular, como han sido los casos de nuestras
telenovelas realizadas en Rusia o en India o acá en América. No pretendemos
hacer la historia de la Cenicienta o novelas clásicas y rosas sino buscar
historias universales que todo el mundo conoce y usar el género de la novela,
pues ahí está el quid de la cuestión sin entrar en competencia con productos
como ya dije que otros hacen excelentemente bien”.
Para finalizar, Orengo se
refiere al tema de los formatos diciendo que “hay un valor muy grande en poder
decir un chiste localmente con las palabras que tengan sentido para la región”. |