| Telefé |
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La
programación que ofreció este canal durante el primer semestre sorprendió a
todos. Habituado a un perfil basado en figuras populares de llegada masiva,
producciones grandilocuentes, humor grueso y mucho ruido (sintetizado por la
frase del animador Marcelo Tinelli como “pum para arriba”), mostró una
imagen de calidad y compromiso e innovación que le valió un posicionamiento
cercano a Canal 13. |
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Bernarda
Llorente, subdirectora de Programación y Contenidos de
Telefé. |
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Se jugó con propuestas arriesgadas y temáticas,
estéticas y lenguajes innovadores: una telenovela de ruptura a las 22
hs. (Resistiré) y unitarios (Disputas), ambas ficciones con alto voltaje
erótico (y la 2da. Temporada de Los Simulados), y periodísticos
documentales con problemas de la realidad (Ser Urbano) a las 23 hs.
La formación de los gerentes de programación de Telefé aporta un dato
interesante: en ciencias sociales, además de su experiencia en periodismo y
televisión. Claudio Villarruel, gerente de Programación, es sociólogo
y Bernarda Llorente, subdirectora de Programación y Contenidos, es
Politóloga. Conversamos con Llorente, y esa formación aparece en los
conceptos y el análisis de la sociedad y la realidad del país.
Modelo
de programación
“Anualmente analizamos cuál es el estado anímico colectivo, que es muy
difícil de adivinar, pero es la fórmula para que te vaya relativamente bien.
La pantalla tiene que ir cambiando con el país. Ofrecimos una tira
costumbrista con humor, Costumbres argentinas; nos jugamos con la
tira Resistiré, que no sigue el modelo clásico, y empezamos a captar
nuevos sectores de audiencia. A las 23 buscamos productos novedosos con los
unitarios. Tuve la sensación de que la gente estaba cansada de determinadas
fórmulas que funcionaron por un tiempo y que estaban esperando ser
sorprendidas”, explica Bernarda Llorente.
Capturar
públicos
de Cable y de Noticias
“Ampliamos la composición del target ABC1 y atrajimos un público que no es
el de entretenimientos, ni de la tira clásica, sino más de cable y de
noticias. Un público que le había dado la espalda a la TV abierta, a partir
de la crisis del año pasado, cuando se ofrecían productos más limitados por
las dificultades para financiar producciones locales. Persistía la sensación
de que la TV abierta pasaba por crisis de contenidos y propuestas, y de
cierta manera abundó la TV chatarra”, añadió.
¿Buscaron cambiar
masividad por calidad?
“Sentíamos que la audiencia en términos masivos estaba cambiando sus gustos
y les teníamos que dar los productos que pedían. Argentina tiene una
audiencia especializada que maneja perfectamente el zapping, no se banca
cualquier propuesta. Hay muchas opciones porque competimos con 70 de cable”.
Programar
“aquello
que se pueda vender afuera”
Con las tiras de ficción y los formatos es esencial. La financiación de
elencos, autores y equipos de producción de gran capacidad, obligan a la
búsqueda de los mercados internacionales. “En primetime hay que lograr un
difícil equilibrio con lo que tenés que darle a la audiencia local, porque
no necesariamente coincide con el producto requerido a escala internacional”,
comenta Llorente. |
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Claudio
Villarruel,
gerente de Programación de Telefé. |
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¿Somos ciclotímicos los
argentinos?
“Anímicamente inestables.”
Pero al cambiar horarios
que estaban pautados, esa inestabilidad se fomenta. Un psicólogo aconsejaría
lo contrario.
“Exactamente, un psicólogo te diría que estamos haciendo una audiencia
absolutamente esquizofrénica. Pero ya no hay fidelidad a las marcas, sino a
lo atractivo de un producto y la posibilidad de adquirirlo.”
Fortalezas
Como productora de contenidos ofrece en pantalla 60% de producción
propia. El resto son fílmicos y series. Su gran infraestructura
incluye estudios externos y la división más activa de ventas
internacionales. Es el canal que más aprovecha su estructura para
vender al exterior. |
Los canales en los medios
masivos piden diculpas por los cambios de programación, pero siguen
programando así.
Y será así hasta que seamos un país más o menos normal.
¿Y no les crea también un
problema con los anunciantes?
Eso depende de la anticipación del cambio. La publicidad se programa por
semana.
La TV que
se viene
“Reflexiva, que profundiza contenidos periodísticos informativos. El humor
seguirá funcionando, la gente necesita divertirse y la risa le hace bien.
Pero por otro lado, me parece que la gente también quiere que la TV le dé
algunas devoluciones, poder pensar y no ser un espectador pasivo. El “pum
para arriba” se terminó en la TV, porque también se terminó en el país”,
concluyó Bernarda Llorente.
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