 
¿Cómo es este regreso a las
series?
Si miramos hacia
atrás y escudriñamos un poco en los 50 años de historia de la
televisión colombiana, descubrimos que el género del suspenso
apareció con películas americanas como 4 hombres justos y Ajedrez
fatal. La primera producción nacional de esta índole se dio con El
teatro de Luisa Landiguer en la que un narrador contaba historias de
suspenso mientras que los actores representaban lo que ella decía.
Luego, la programadora R.T.I. llevó a la pantalla la franja suspenso
7:30, cuentos cortos con un elenco fijo y actores invitados; y más
tarde R.C.N. –cuando aún era programadora- estableció Paso al
Misterio sobre cuentos clásicos de suspenso.
La ficción por su parte, llegó de la mano de las series americanas Dimensión Desconocida, Tierra de Gigantes y Viaje a las Estrellas; en donde se utilizaban algunos efectos especiales que hoy nada
tienen que ver con los creados para producciones como: La guerra
de las galaxias, Archivos X o Smallville, entre otras.
 
Precisamente Séptima puerta -la serie responsable del fenómeno
actual- nace de una petición explicita del canal de crear una
propuesta copiando un poco los formatos americanos de ficción: “La
primera idea que manejó el taller creativo fue la de hacer algo como
Scooby Doo contando historias de fantasmas no reales sino
imaginarios, pero nos dimos cuenta que el proyecto no tenía mucha
duración porque el tema se acababa pronto. Entonces lo que decidimos
fue meternos de lleno a la ficción y copiar de alguna forma lo que
se estaba haciendo en Archivos X; pero con nuestro presupuesto,
nuestros libretistas y con nuestro departamento de producción que en
Colombia es muy distinto al americano. Y es que mientras nosotros
escribimos 5 libretos en un mes, ellos hacen 5 libretos en 5 meses,
si nosotros realizamos un libreto por persona, ellos tiene 5
personas para hacer un sólo libreto, o si nosotros grabamos un
capitulo por día ellos lo hacen en tres meses” es el cometario de Ortiz Alarcón, libretista del canal Caracol.
Un trabajo
de investigación
y creativo fuerte
Tras definir la temática de la serie, sus libretistas recopilaron
historias de Internet, libros de fantasmas, ovnis, mitos, leyendas y
cuanto artículo o cuento llegó a sus manos. Tras largos días de
escribir y grabar, porque no se le apostaba mucho al proyecto por su
misma naturaleza, el producto se lanzó el 17 de agosto de 2004 en el
horario de las 2 a las 3 de la tarde, uno de los más pesados para
ganar audiencia.
La prueba de soltar el material al aire dio resultado y a la semana
de su emisión ya estaba funcionando mucho mejor de lo que se
esperaba. El proyecto empezó a moverse por toda la parrilla de la
franja de la tarde, hasta que se estabilizó a las 5 p.m. “Por estar
en un horario infantil y juvenil nos preocupamos por dejar una
moraleja que confirme que la maldad nunca deja frutos; evitamos los
contenidos violentos y los personajes que desarrollamos no utilizan
armas bélicas”. |