

Metrovisión: más allá de la
postproducción en Latinoamérica
Por Lorena L.
Sánchez
El cine publicitario,
los largometrajes y los documentales se benefician de los servicios
de uno de los principales players del mercado de la postproducción,
que opera desde Argentina para el mercado local y el
latinoamericano. Dos de sus tres socios son las caras visibles de la
compañía: Guillermo Otero, creador de Metrovisión y Facundo
Narduzzi, proveniente de PostBionica, incorporada a la empresa
mediante una fusión, hace un año. |
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Facundo
Narduzzi |
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Metrovisión realiza trabajos para Colombia, Perú, Ecuador, Uruguay,
Venezuela, Panamá, Costa Rica y Puerto Rico, siempre a través de
productoras.
Una de sus características competitivas es el equipamiento. Para el
pasaje de video a fílmico, cuenta con transfer equipados con spirit
de última generación, Da Vinci 2K, Diamond y Quadra, para corrección
de color y retoque de imagen. Además, mediante la asociación
estratégica con un laboratorio, también provee revelado y copiado de
celuloide. Para off line posee 6 plataformas Avid y en área on line
2 Flame, Edit Box, Jaleo, Hall, DS.
También tienen un área de arte electrónico, que trabaja
fundamentalmente con packaging de programas y hacen la post
producción de sonido de sus trabajos audiovisuales. Además cuenta
con una sala de exhibición para trabajos propios y externos, donde
suelen hacerse la mayoría de las presentaciones de nuevos programas
de, por ejemplo, Telefé.
La recesión y devaluación del peso argentino, sobre todo en los
rubros que dependían de la alicaída pauta publicitaria, fomentaron
la internacionalización de las empresas proveedoras, que salieron a
ofrecer sus productos y servicios a mercados externos.
Según Narduzzi, “El aspecto positivo de la devaluación es que nos
sacó del aislamiento y nos demostró que tenemos que insertarnos en
el mundo de manera más profesional. A los empresarios nos permite
establecer reglas internacionales de costo/beneficio y de
rentabilidad/inversión más lógicas.
“En Argentina todavía no hay conciencia de industria y el afán de
competir encarnizadamente y tener el monopolio llevaron a bajar los
precios.
¿Que llevó al mercado interno a funcionar de esa manera?
El cine publicitario es el más internacionalizado porque tienen
cuentas en el exterior, pertenecen a redes y su cintura es más
flexible y desarrollada. En postproducción la competencia se dio en
la dirección equivocada. Quienes éramos dueños de las empresas
teníamos diferentes ambiciones, motivos y necesidades y cuando en el
negocio entran personas que no son parte de él y lo ven como una
oportunidad para hacer otras cosas, empieza a desvirtuarse. La
Publicidad es un ámbito que atrae y seduce. Pero creo que el error
más grande está en el gerenciamiento de postproducción con las
empresas que no tiene dirección ni metas a cumplir.
Aspecto neurálgico del negocio
Tiene una vorágine muy grande que en el día a día no deja ver hacia
dónde está yendo. Quizás no hay una directiva de los socios o
accionistas muy clara y que al libre albedrío de los que manejan las
compañías.
¿Qué soluciones encontraron ustedes?
Soluciones integradas en filmación y postproducción y cómo filmar en
competencia con productoras de otros mercados internacionales.
Desarrollamos acuerdos estratégicos para buscar nuevas técnicas,
soluciones en conjunto.
¿Cómo es la creatividad argentina en la posproducción?
Es elevada y una prueba de eso es la cantidad de argentinos que
están trabajando en las áreas creativas de empresas multinacionales.
También lo brinda la creatividad de la calle. Hay tendencias. En los
‘90 hubo una tendencia efectista que vino de la mano de películas de Hollywood como Terminator y Matriz, que se reflejó en la publicidad
mundial, y algunos programas de TV. Luego se humanizó y pasó por el
humor y las cosas cotidianas de la vida. En la ecuación impacto
visual / forma de vender productos, Argentina es una opción muy
buena. |