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El
fenómeno
del animé |
Gustavo Branger (Disney) afirma que el éxito de la animación japonesa en Occidente
se debe a varios factores: “La presencia de años en la vida de los
niños, de series como Astroboy, Mazinger Z, Heidi, La Fuerza G y
Meteoro, hizo que el animé forme parte de la cultura infantil al
igual que los personajes clásicos de Disney y Warner Bros. |
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El buen
desarrollo de personajes e historias relacionadas con el espíritu y
la naturaleza humana, y conectadas con las emociones y el pasado de
los personajes. El gran detalle de personajes y escenografías. La
continuidad y clímax de las historias, que crean hábito e interés
entre el público para saber que sucederá al final de cada historia y
en el episodio siguiente, produciendo un efecto de ritual similar al
de las de telenovelas. Series como Pókemon y Dragon Ball Z, generaron de nuevo un "boom" en el interés y la noción del animé
entre la generación actual de chicos”.
Maggie Salas (Fox) quien creció viendo Speed Racer en EE.UU., opina
que el animé “es una explosión mundial que tiene mucho que ver con
el merchandising y los juegos”, pero sobre todo con “la curiosidad
por ver algo diferente a las animaciones clásicas como Tom y Jerry,
Scooby Doo y El Pájaro Loco. Todo lo nuevo y diferente llama la
atención del público y este es un género que abarca muchas
edades”. |
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La animación
japonesa se convirtió en una sociedad igual a las fraternidades de
las universidades. Están en todas partes del mundo hasta con sitios
en Internet. Es una fiebre que sigue creciendo, en EE.UU. se habla
del lanzamiento de un canal solo de animación japonesa”.
Wilma Maciel (Locomotion) opina con relación al público del canal,
que el fenómeno se debe a “los temas y el enfoque realista de las
series, que lidian con asuntos y conflictos muy actuales para la
generación joven-adulta”. |
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Jorge Contreras (Magic) pone en dudas el “éxito” de la animación
japonesa y pone como ejemplo que el cartoon le sigue ganando al
animé, como indican las planillas de rating, aunque haya marcado
generaciones. “Son dos culturas distintas, dice Contreras, los
japoneses tienen una concepción filosófica de la vida, juegan con la
posibilidad de la vida después de la muerte y el resucitar, con las
elecciones sexuales”. “Las series norteamericanas desarrollan los
clásicos universales, como la lucha entre el bien y el mal; las
tramas de las zagas japonesas son más complejas y necesitan verse
desde el principio para ser entendidas. Algunas tienen 500
episodios. En el diseño, los dibujos japoneses hoy se acercan más a
los norteamericanos. En los ’80 era más estática, hoy es más fluida,
incluyen 3D y hay subgéneros, de comedia, deportes, policiales,
tramas de combates, etc.”.
Para sumergirse en el mundo animado
www.locomotion.com
www.foxkidstv.com
www.magic-kids.co
www.disney.com
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