Los mercados en desarrollo
como México y Chile son el objetivo de los inversionistas,
empresarios y ejecutivos de este negocio hoy. No es para menos, son
los más inquietos y creativos en el sentido de recrear su oferta y
generar actividades e iniciativas novedosas y atractivas, para
captar más abonados; o por lo menos, para mantener los que tienen.
México tiene un desarrollo de
TV paga ejemplar, porque hay una visión de cooperación y sociedades
entre esta comunidad dentro de un marco moderno. Y esto es
fundamental para que las organizaciones de industria compartan
visiones y se anticipen a los cambios constituyendo legados. Chile
también lo es porque los cable operadores allí tienen una visión de
negocio de largo plazo, muestran ser creativos en sus ofertas y
mantienen un balance de precios. Mientras que en Argentina
la TV paga aun no despierta de la gran pérdida de abonados y
los cable operadores solo apuntan a mantenerse. Una cifra muy
limitada de ellos intenta ir a la recuperación, pero se encuentran
con paredes. Si esta problemática no estuviera conectada con otros
sectores como los de la Tecnología y la Programación no fuera tan
grave el asunto, pero si lo es; si este es el escenario de los cable
sistemas ¿qué no les acontece a ellos?. Y fueron precisamente muchas
de estas empresas las que impusieron un modelo de salvación
inmediata llamado “achicamiento en la inmediatez”, “reducción o
reestructuración” (Motorola, Directv, Playboy, Locomotion,
Hallmark, Telemundo Internacional, USA Network, etc) y los cable
operadores achicaron más todavía sus presupuestos. Para sostenerse, muchas de
estas empresas se colgaron de otras compañías locales y se quedaron;
pero los cable operadores no reaccionan y sin estrategias es difícil
incentivar un mercado. Están lentos en dar el gran revolcón pasada
la crisis de 2002 dentro de un mercado que tiene cultura de TV paga
desde hace ya cuatro décadas. Muchas de sus estrategias han sido
válidas, pero siguen siendo equivocadas en un negocio que es
altamente potencial en crecimiento, en competencia y en riesgo. Claro, hay que reconocer
que el golpe fue más duro de lo que parece, -hay cifras que
registran más de un millón de argentinos que dieron de baja su
servicio de cable o satelital a lo largo de 2002 de una base
suscriptora de 5 millones que había-. Y eso fue, verdaderamente
paralizante para los grandes jugadores. Como si fuera poco, el abono
básico de las principales empresas del país registró un alza brutal
en su oferta, superior al 30%, mientras que la torta publicitaria
televisiva caía hasta en un 52% ( primer semestre del fatídico
2002). Las empresas de TV ya arrastraban deudas millonarias. Sky terminó marchándose del país ante sus números rojos y DirecTV se
declaró en quiebra. Los dos grandes MSO’s Cablevisión y Multicanal enfrentaban ya grandes acreedores quienes están
solicitando la declaración de quiebra. En ese
maremoto, los programadores se vieron en difíciles negociaciones con
los MSO, caso Turner y LAPTV entre otros; Disney Channel vivió su calvario saliendo del Premium con un
rumbo muy complicado casi hasta el final del año pasado, cuando
nuevamente encontró pantalla en el básico y limitó sus operaciones
en Miami, trasladando gran parte de estas a Buenos Aires. Las
prácticas de los MSO’s seguían siendo de corto plazo, limitando los
recursos para el marketing, para la compra de contenidos y
tecnología encaminados en la política de cobrar el doble a la mitad
de una masa potencial de abonados, en vez de apostar a la conquista.
Desoyeron propuestas de negocios que incluían la Publicidad,
Internet y Telefonía. Los pocos independientes que quedan, si tienen
las ganas, pero parece que no cuentan. El colmo fue cuando el
gobierno impuso el fulminante 21% de IVA. Claro, todo esto le hizo
mucho daño a la industria y costará los años que los apostadores
quieran recuperarse, porque todo esto lo convierte en un mercado
altamente potencial. Es así
como el mapa del primer mercado de Latinoamérica y tercero del
mundo, cambió drásticamente, con una lenta recuperación en el
2003 golpeada por una devaluación del tipo de cambio en un 300 por
ciento. El resultado en contrapartida, ha sido una comunidad de
hogares “sintonizados” con algún tipo de servicio practicando la
piratería; creció la oferta de instalaciones ilegales e incluso
aparecieron “cooperativas” que ofrecen servicios al margen de la
ley. Lo bueno quizás es que muchos se fueron pero muchos también se
quedaron contra viento y marea. La pelean con creatividad, lanzando
y relanzando productos, volviendo a hacerlos atractivos para sus
clientes mas inmediatos. Tienen la visión sistemática de lo que es
hoy en día la problemática de la modernización y la competitividad
de las empresas y de los países. Más aún, tratándose de empresas de
comunicación con extensiones globales y con grandes
responsabilidades. Argentina hoy debe tener la humildad de mirar
hacia Latinoamérica.
Hacia México y Chile porque
son modelos de esto y más: sostenedores de grandes masas televisivas
y de nichos potenciales. Saben que todo está muy vinculado y que
todas las industrias están integradas globalmente, porque lo que
pasa en Republica Dominicana y hasta en Rusia, afecta a su mercado.
Argentina debe reinventar el negocio…la pregunta es: lo harán los
dos MSO o lo harán los independientes?...mientras tanto la mirada
debe estar en México y en Chile. Porque estos dos países latinos
basan la competitividad en los nuevos enfoques y la sustentan. |