La influencia de los programadores
"Los
documentales son una manera de descansar, de viajar, de conocer, de
cultivar de curiosear”, expresa a TVMAS el reconocido documentalista y cineasta colombiano, Rodrigo Castaño,
quien con su productora Rodar y Rodar, en coproducción con el Canal
ONCE de México realizó una obra sobre la vida menos conocida de Frida Kahlo, recurriendo a los interpretes de la historia de Frida y
apelando a el mejor leguaje cinematográfico. Producido en video
digital de 52 minutos, este documental ofrece testimonios y
revelaciones de personalidades, intelectuales y familiares como Guadalupe Rivera Marín, la hija de Diego Rivera, Michell D. Kahlo, que es la sobrina, Teresa Del Conde critica y hasta los criados que
son los muchachos que fueron sus discípulos; también el traumatólogo
que la operó y que le amputó la pierna. Esta investigación revela
los últimos años de la vida de la controversial artista y su
inversión fue de unos 100 mil dólares destinados en su totalidad a
la sola realización. Este presupuesto se obtuvo con el apoyo de la UNAM y el Banco de México quienes tienen los derechos universales de
la artista. “Los documentalistas estamos preocupándonos para que
sean ligeros, amables e instructivos; que sean historias y
personajes impactantes que la gente no tiene tan claramente
establecidos”, y explica por qué las historias de vida de personas
resultan apasionantes para todo tipo de público. “El documental es
el gran ensayo y viene desde hace mucho tiempo haciéndose. Ha tenido
sus momentos de declive y de auge. Pienso que podría darse un auge
porque hay muy buen material disponible, lo que pasa es que mientras
los programadores no lo vean como una opción no dejará de ser un
género desaprovechado”.
|