La ardua batalla
por los derechos de autor
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Victor
Hugo Rascón Banda |
TVMAS entrevistó en exclusiva
al reconocido escritor, Víctor Hugo Rascón Banda, presidente de la Sociedad de Escritores de México (Sogem), quien advierte que el
Tratado de Libre Comercio firmado por el país en 1994, ha traído
muchas de las desavenencias que sufren hoy los profesionales del
sector. Explica las ventajas y desventajas entre derechos de autor y
el copy-right y exhorta a los países a que se legisle el tema para
evitar abusos.
Además
de cumplir funciones como las de presentar candidatos a los
canales que buscan escritores para algún producto en
particular, la misión de la entidad consiste en agremiar a
los profesionales de todas partes ya que en muchos países no
existe quién proteja los derechos de autor. |
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Victor
Hugo Rascón Banda
y Gloria López de SOGEM |
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Como en Centro América, donde los escritores están a la buena de
Dios, con leyes inexistentes u obsoletas donde no se contemplan los
nuevos medios de comunicación. La Sogem, que en este momento trabaja
específicamente con Guatemala y Costa Rica, ofrece asesoría jurídica
para que se promuevan las reformas a las leyes que deben sujetase a
un régimen de ley pública de derechos de autor.
“En Sudamérica tenemos convenios de transitoriedad con todos los
países” –dice Rascón Banda–. “Además, presido una sociedad llamada Federación de Sociedades Dramáticas de América, (FEDRA) que agrupa a
la mayoría de estos países”. Es VP de la Confederación Mundial de
Sociedades Autorales, que son las 200 sociedades del mundo, y esto
le permite estar en contacto con ciudades de Europa donde es difícil
la cobranza de los derechos de autor. “Sobretodo donde fueron
socialistas y las telenovelas son un éxito. A la telenovela
mexicana, en Asia y Africa, le es muy difícil la cobranza de esos
derechos porque no hay una legislación adecuada, pero estos
contactos nos permiten establecer convenios”, asegura el presidente.
El número de estos convenios de reciprocidad para cobrar se aproxima
a los 100. También cuentan con un sistema de comunicación donde, a
través de una clave de identificación internacional llamado CAE que
tiene cada escritor, puede consultarse desde cualquier computadora
toda su obra, cuánto vale y cómo se compra (puede hacerse a través
de Internet). “Estamos en el proceso de dar de alta a los 3.180
escritores mexicanos incluyendo las 5 ramas (televisión, cine,
teatro, literatura y radio), de los cuales 600 corresponden a
televisión”, comenta Banda.
Leyes y Tratados
En lo referente a leyes, Argentina es quien tiene la ley más
avanzada en defensa de los derechos de autor y permite cobrar sin
mayores dificultades.
“Las nuestras tienen problemas de recaudación, -asegura el
presidente de Sogem en su oficina de México donde transcurre la
entrevista- esto por varios motivos, principalmente con motivo de
los Tratados de Libre Comercio que han modificado las leyes y
dificultan la cobranza”.
Estados Unidos concibe una forma diferente a la de América latina a
la hora de imponer sus leyes. Pero es de público conocimiento que no
han beneficiado al sector. En éstos momentos se examina la puesta en
marcha del ALCA para lo cuál resulta fundamental que cada país sepa
qué es lo que estará firmando. Sogem participó de 3 congresos
internacionales promovidos por la Secretaria de Relaciones
Exteriores de México, donde se advirtió sobre el Tratado. “La
experiencia mexicana desde 1994 fue muy difícil. Canadá hizo lo que
Francia en Europa, la famosa excepción cultural. En cambio México
descuidó ese asunto y no resultó positivo para nosotros. Hay una
obligación en el Tratado de homologar las leyes para que se acerquen
al sistema norteamericano. Pero el copy-right, es diferente del
sistema de derechos de autor francés en el cual se inspiran Latino e
Ibero América”, explica Rascon y agrega que “en su sistema cualquier
creación se considera una mercancía que se vende y se pierde para
siempre. Claro, se vende en cantidades millonarias, pero en nuestros
países no, con la diferencia que se conserva el derecho de autor que
incluye el derecho moral (que no se lo modifique) y el patrimonial
(cobrar 15 años mínimo por un contrato o las regalías). Y después
vuelve a él su derecho de vender otra vez la historia. Incluso
después de muerto, durante 100 años su familia sigue cobrando”,
aclara.
Los peligros de “la obra por encargo”
El Tratado de Libre Comercio provocó la reforma de la Ley de los
derechos de autor y hay un artículo que perjudica a los escritores.
Se trata de “La obra por encargo”. En todos los países las empresas
encargan obras pero si ese trabajo se realiza bajo el ala protectora
de dicha empresa, pues el autor percibe un sueldo mensual y la obra
se convierte en propiedad de la empresa. Esta reforma dice que toda
obra se presume por encargo y que le toca probar al escritor que no
se la encargaron. “Nosotros queremos que sea al revés, -expone
Rascon- que toda obra se considere siempre de autor, y que las
empresas prueben que fue por encargo. Lo estamos logrando en una
iniciativa en el Senado de la República, para reformar ese artículo
que fue redactado en 1965. Hoy tanto los productores de cine como de
televisión, desean ellos ser los propietarios de los derechos”.
Derechos de personajes que se explotan
y merchandising
A todo esto ¿qué postura adoptan los canales? ¿están preocupados por
la situación?”, o ¿se lavan las manos? “Las leyes mexicanas han sido
muy justas y sirvieron de modelo para otros países, pero a partir
del Tratado de Libre Comercio cambiaron para proteger a los
empresarios”, -denuncia Rascon Banda. “Eso hay que revertirlo y
somos nosotros los que tenemos esa obligación, para que los
escritores estén en su casa creando y escribiendo tranquilos”.
La Sogem está, a su vez, supervisada por la Secretaria de Educación
Publica a través de un instituto llamado “Derechos de autor”,
sujetos a inspecciones y a auditorias de la secretaria del
Ministerio de Hacienda.
Pero no han sido esos los únicos cambios que vivió la industria. No
sólo se trata de avances tecnológicos, sino que las empresas
encontraron nuevos métodos para introducir ganancias a sus arcas y
los escritores no quieren quedarse sin la porción de la torta que
les corresponde. Entonces, ¿qué significó esta nueva metodología de
introducir publicidad dentro del contenido y qué parte se llevan
ellos de lo recaudado en merchandising?
La respuesta la da Gloria López, experta en estos temas y quien
lleva más de dos décadas trabajando para Sogem: “Esta entidad adecuó
a la nueva realidad sus convenios con Televisa y Televisión Azteca
ya que databan de más de 30 años. Estos convenios son complejos,
tienen en cuenta las posibles situaciones a futuro y cuando aparece
un nuevo tema que discutir, la ley mexicana permite introducir
nuevas cláusulas. Así fue posible hacer frente al uso de la
televisión a través de Internet, de las repeticiones, las ventas al
extranjero y todo lo que puede sumársele. Sobre todo, a las
telenovelas infantiles de las cuáles se desprenden personajes que se
explotan, películas, teatro, espectáculos musicales y canciones. Eso
surge de una obra literaria, que es propiedad de un escritor y que
la empresa está explotando. Convenimos que el escritor tiene que
participar también de las utilidades de todo esto”, explica López.
Los litigios
“En los 5 años que llevamos representando escritores, no hubo un
sólo litigio contra ninguna empresa de televisión”, aclara Gloria
López y agrega: “si con empresas de cable por asuntos de cine, o de
teatro y editoriales. Pero en el caso de la televisión, como los
convenios son muy amplios no hubo necesidad de llegar a tribunales”.
Interviene nuevamente Rascón Banda: “Tenemos una Comisión de Honor y
Justicia formada por 5 grandes escritores, que en un arbitraje
privado exhorta a las partes en conflicto para que solucionen su
tema y no vayan a los tribunales. Si las partes aceptan se someten a
nuestro veredicto”.
Los problemas que surgen entre las empresas y los escritores se
generan a raíz de que, a veces, adjudican la baja del rating al
escritor y lo relevan. En Sogem aceptan eso pero pretenden la paga
por los derechos que corresponden al autor original por el argumento
y por la psicología de los personajes que ha creado hasta el momento
de su aparición. Este conflicto es frecuente y está previsto en los
contratos con Televisa y Televisión Azteca.
“Otro problema se da cuando escritores de una empresa consideran que
existe un posible plagio en sus historias. Entonces el Comité de
Honor y Justicia, analiza los capítulos, los argumentos, se
entrevista con ambos grupos de escritores y determina. Pero no son
muchos los casos que se dan”, finaliza Rascón Banda. |