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TV PAGA EN
LATINOAMERICA
La clandestinidad
agudiza la crisis de la TV Paga
Por: Ricardo G. Mendez |
En el marco de
las pasadas Jornadas de TV por Cable, de ATVC en Argentina, este
espinoso tema fue el centro del debate. Y TVMAS estuvo presente,
tomándole el pulso a una industria, que cambió en todo y se
incrementó la piratería.
Las conexiones ilegales en la TV por cable aumentaron de manera
considerable en los últimos años. En Argentina, este crecimiento
parece tener estricta relación con una clara falta de sanción por
parte de la justicia a esta acción que se ha convertido en una
costumbre y un fuerte incremento en el costo de los abonos básicos. TVMAS recogió en las pasadas jornadas de la Asociación Argentina de
Televisión por Cable (ATVC) datos sorprendentes y realizó
entrevistas para analizar el problema. |
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Roberto Omar
López,
Standards & Training Head de Cablevisión y Nestor
Palmisano, Coordinador de Clandestinos de Cablevisión |
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La falta de sanción de una ley para combatir la ilegalidad en el
cable fue el epicentro de una discusión para un sector donde se
impone una rápida y efectiva acción debido al aumento cada vez más
desmedido de las conexiones clandestinas. Según Daniel Celentano, miembro del comité de ATVC las conexiones ilegales en el año 1996
eran del orden del 8% y hoy la cifra aumentó a más del 15%. Para
Celentano, el Estado Nacional tiene una deuda con la industria de la
TV por cable y la radiodifusión, pues hay una demora injustificada
en tratar la problemática de la clandestinidad. Según explica, no es
necesario modificar el Código Penal, solo se requiere de voluntad
política. “La ausencia de una norma dificulta el tratamiento de los
casos denunciados”, señala Celentano.
El senador Pablo Walter, miembro de la Comisión de Comunicaciones de
la Cámara de Diputados de la Nación, afirma en este sentido, que se
trata de una verdadera red delictiva dada por el robo y posterior
venta de equipos, la comercialización de decodificadores y la
emisión de señales de manera clandestina. Además, destaca que
Argentina debe hacer un esfuerzo para resarcir y retener a todos
aquellos empresarios que han invertido en el país y a los cuales el
Estado les ha cambiado las reglas de juego en reiteradas ocasiones.
En Uruguay
La República Oriental del Uruguay poseía el mismo problema que
Argentina y promulgó en julio último una ley que ya cuenta con muy
buenos resultados y que en su primer artículo, impone multas entre
$500 a $5000 USD, o prisión equivalente para aquellos que tengan
conexiones clandestinas. “Se puede aplicar más allá de la TV por
cable, una norma más amplia, es para la TV paga o cualquier señal
alámbrica o inalámbrica que se reciba bajo el régimen de suscripción,
esto nos nombra proyección de futuro”, explica Cristina Olaso,
abogada de la Cámara Uruguaya de Televisión para Abonados (CUTA). También los instaladores “con o sin ánimo de lucro” serán penados
con 3 meses a 3 años de prisión.
Multas hasta de 5.000 USD o prisión
La ley prevé agravantes si se dañara la red, instalaciones conexas y
equipos pertenecientes a la empresa prestadora de servicios. También,
si la conexión va en detrimento de la calidad del servicio prestado
a los abonados y si quien efectúa la instalación es empleado o ex
empleado de la empresa. Los fabricantes, importadores o vendedores
de decodificadores, equipos o sistemas tendrán penas de 3 a 24 meses
de prisión. Al sancionarse la ley, las empresas que realizaban este
trabajo desaparecieron. Para la abogada, el problema requiere de
rápida acción con denuncias y suficientes pruebas.
La clandestinidad,
la peor competencia
Según Roberto Omar López, Standards & Training Head de Cablevisión la “industria del clandestino, es la peor competencia porque ofrece
un producto a un costo muy inferior incluso hasta con una garantía.
Existe un enorme grado de impunidad y es fundamental el cruce de
datos entre las empresas, la creación de una red con puntos en común
para combatir este fenómeno y hacerle conocer a los gobernantes al
respecto”.
Para López, es fundamental investigar, concientizar y elegir una
norma general. Como así también, acciones de desconexión y difusión
de las medidas.
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