Daniel Delbene:
“exportar es la salida”
En Argentina, a diferencia
del resto de Latinoamérica, el horario primetime estuvo destinado a comedias,
periodísticos, farándula o concurso. Daniel Delbene, el reconocido escritor
de Yago, explica a TVMAS el desarrollo de la telenovela en este país. |
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Daniel Delbene |
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Su aporte al género se inicia cuando junto con Raúl Lecuona, debutan con Mi señor. “Desde las telenovelas de Alberto Migré, el maestro de todos nosotros,
la novela se emitió en un capitulo semanal. Luego fueron diarias pero jamás
en horarios primetime. Fue Alejandro Romay quien le abrió un espacio diario
a las 9 de la noche porque siempre estuvieron entre la 2 y las 7 de la tarde”,
comenta.
¿Por qué Argentina no tiene el lugar que podría corresponderle en la
exportación de telenovelas?
Obedece a varias razones, pero fundamentalmente la mentalidad industrial que
al nivel de México, Brasil y Venezuela, no tuvo fuerza aquí. Hemos mantenido
una producción limitada y casi artesanal. Quiero decir con esto, que hacemos
pocas telenovelas, unas son muy exitosas en los mercados internacionales y
otras no porque pensamos más en el consumo interno y eso no posibilita una
industria. Competir con producto requiere de volúmenes de producción y esa
no ha sido la prioridad.
Argentina es cuna del teleteatro, del espectáculo y de la telenovela. Muchos
países aprendieron de este país...cuesta creer que no lleven la delantera...
“México se nutrió en su momento del know how en el arte de hacer telenovelas,
en Perú pasó algo similar, Colombia también importó talento y técnicas y de
Brasil venían a aprender y hoy tienen una gran industria que al lado de las
nuestras son grandes realizaciones. Aspectos políticos y repito, actitud y
mentalidad no nos han ayudado. Vendemos en varios países, de hecho Yago esté
vendida a todo el mundo y Kachorra también, claro no significa que somos los
grandes exportadores de telenovela como lo es México, Brasil o mismo
Venezuela, que tienen gran penetración en el ámbito internacional. Colombia
hoy tiene muchas más novelas colocadas en el mercado internacional, que el
mismo Argentina.
Negocios derivados y¿cómo salvar una producción?
Si bien programas como Son amores son localistas y tienen difícil salida,
hoy vender guiones, fórmulas exitosas, know how y talento representa un
jugoso negocio y en esto Argentina, podría tomar la delantera.
“El año pasado Culpables, Simuladores Tiempo Final, Vulnerables impactaron y
bien podrían adaptarse en otros países como el caso de Chiquititas, que se
hizo aquí en portugués para Brasil. Y lógico, la exportación de telenovelas
es también una salida para Argentina y una conveniencia para otros países.
Pero habría que aprovechar un país que sabe hacer buena televisión como el
nuestro”, explica el escritor.
¿Cómo evitar los grandes fracasos y las oportunidades perdidas por parte de
empresas y empresarios brillantes, pero que sus productos terminan siendo un
fiasco. Para citar un ejemplo local, el caso de Amor Latino...
Como este es un negocio de altos riesgos, la preocupación industrial por lo
más básico e importante para que una telenovela funcione es: El libro.
Formar grupos de autores, que a su vez formen a nuevas generaciones a los
que se les exige, que las historias tienen que ser exitosas. Lo que
aseguraría una producción en serie de historias como para alimentar una
industria. (Globo tiene una planta fija de autores experimentados que se
encarga de velar por la buena salud de la totalidad de los libros) Este
consejo asesor resuelve problemas.(todos bien pagos). En Argentina, en
cambio, hay autores solitarios o duplas, algunos verdaderamente brillantes,
pero que con mayor o menor éxito van siendo contratados, y trabajan con
colaboradores a veces sin experiencia en el género. Hay productores incluso
que creen que una Telenovela la puede escribir cualquiera. No se entiende
que así como cualquiera no puede ser arquero de fútbol, ni cualquiera puede
realizar una operación de apéndice, tampoco cualquiera puede escribir una
telenovela. Esto mismo vale para técnicos, productores y directores.
Contamos con expertos y gente brillante, pero no se desarrolla una
especialización en el género. No se los organiza industrialmente ni se los
incentiva para crear escuelas para el desarrollo de la especialización de
nuevas generaciones ni para la investigación de nuevas estéticas que
enriquezcan el género. Esto aseguraría una coherencia en la calidad de la
realización en serie de productos para exportar. Lo mismo con los
Protagonistas, no hay semillero de donde salgan nuevas figuras del género
como en México por ejemplo. Contamos con dos galanes de 30 años y una
estrella femenina joven que es Natalia Oreiro. ¿Cómo se puede producir en
cantidad novelas para exportar con tres figuras a escala internacional y
nada más?
El escritor de La viuda blanca, La extraña dama, Chiquilina mía, Ricos,
Mujercitas y Yago trabaja para Telefe desde hace tres años y nos habló con
pasión de un género que le brota por los poros. |