Este país es cuna de talento tanto
técnico, como artístico en la elaboración de telenovelas. Ha sido guía para
otros países, tanto en la construcción de la obra literaria, aspectos
dramáticos y producción de campo. Sin embargo, no tiene el lugar que podría
corresponderle en la exportación de estos contenidos. El desarrollo al nivel
de industria, no deja de ser un proyecto.
Argentina
Necesidad de estructurar
e incentivar la producción
Por : Dina Marcela
Herrán
La compra de Telefe y Canal 9 por parte de Telefónica de España, a finales de la década pasada presagiaba
esta explosión industrial, pero nada pasó. Hoy Canal 9 (Azul Tv) regresó a
manos de empresarios nacionales, desamparado de contenidos impactantes y sin
un posicionamiento importante. Sus nuevos dueños han logrado en poco tiempo,
conectar nuevamente al canal con la audiencia y emprendieron una estrategia
rápida de pantalla en busca del liderazgo. Por su parte, Telefe, tampoco ha
desarrollado trabajos de cooperación, con su hermana Antena3 de España, para
la producción de telenovelas y sus obras son de excelente calidad, pero el
volumen es mínimo. Artear Canal 13, dedica esfuerzos a las tiras pero encara
dificultades en su colocación en los mercados internacionales. Para
esclarecer el panorama de la telenovela en Argentina, TVMAS entrevista a
los popes del género. En esta entrega, presentamos autores de la talla de Jorge Maestro, Daniel Delbene, Ana Montes y al legendario Alberto Migré. Los empresarios estarán en nuestra próxima edición.
Jorge Maestro
“Indispensable el uso del diccionario”
El exitoso escritor de Son amores producida por POL-KA expresó que “es
notorio cierto prejuicio al nivel de la industria local, de que nuestra
telenovela no llega a internacionalizarse, porque existen varios fenómenos
que genera en otros países. |
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Jorge Maestro |
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En nuestros canales, los horarios donde son
programadas no ocupan el primetime, como ocurre en el resto de países”,
comenta y añade “también Argentina geográficamente está en desventaja con
relación a los países del centro y del norte de Latinoamérica, los que han
podido mantener relaciones más estrechas, mientras que este país, ha mirado
para Europa. El advenimiento de la globalización y la crisis nos ha ubicado
y ya vemos grandes intenciones de coproducir y apostarle al nivel de
industria. Vemos a grandes productores viniendo a usar nuestras
instalaciones, las que están muy bien equipadas y estamos saliendo a buscar
alianzas para el desarrollo de estos contenidos”.
El escritor también se refirió al esfuerzo de Globo para producir en español
junto a Telemundo. “Más allá de los resultados de Vale Todo, la intención de
traer actores de diferentes países bajo un instructor que les ayude a
neutralizar o reducir acentos para tener una mayor llegada a una amplia masa
de públicos, es un paso importante. Argentina debe seguir esos pasos”.
Hablemos de las tiras argentinas. ¿Una tira es una telenovela?
Se le llama así porque es diaria y Son Amores si es una telenovela que
integra la comedia. Es un subgénero que obedece a un pasado cultural y por
ello está presente el costumbrismo. No gira en una historia sino en varias.
El elemento melodramático transita por la comedia doméstica, en el sentido
de la familia, pero no es una familia arquetípica. Lo que significa que es
una telenovela, pero no tradicional.
En el caso de Son Amores su éxito ha sido tal, tanto, que otros países están
haciendo sus propias versiones. Chile, México (TV Azteca) y España. “Cuando
nos reunimos en México con los autores les gustó el programa, pero
determinados caracteres les generaba dudas. Y es porque nuestra telenovela
no es arquetípica, -en la que el malo es malo- sino que la hemos llevado a
que el villano despierte risa en vez de odio. Esto permite darle un quiebre
hacia el espectáculo nacional que tiene que ver con la búsqueda de nuevas
formas”.
Jorge Maestro, es un explorador de los legados de autores como Abel
Santacruz y Alberto Migré. “Renovar el género ha sido un ejercicio en
conjunto con Ernesto Korosky, Jorge Leyes y Marcela Criterio. Nos preocupa
el género y sus audiencias”. Se confesó admirador de las telenovelas de
Brasil y de la primera etapa de TV Azteca, “Argos y TV Azteca con Mirada de Mujer estremecieron el género, pero si tuviera que definir mi gusto, me
gustan mucho los delineamientos de la novela colombiana.
Lo invito a soñar. Si tuviera el poder de transformar la novela argentina, ¿qué
le añadiría?
Buscaría los grandes temas universales y más allá de la historia de amor,
intentaría incluirle unos códigos de comunicación más comunes a todos los
hispanos. El tema no pasa por hablar de tu o de vos o tal o cual acento,
sino por el uso del diccionario. Nuestra TV tiene problemas por resolver y
los códigos de comunicación -que no tienen que ver con los artistas ni con
los autores, sino con la inexistencia de una ley de radiodifusión clara, nos
pone en desventaja. Muchos productores no hacen una autorregulación de los
contenidos y carecen de un equilibrio entre la libertad creadora y la
responsabilidad social. Esto es una critica y autocrítica, porque sería
bueno empezar por ahí, para abrir mercados y hacer industria de verdad.
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