Con temas álgidos como el
Tratado de Libre Comercio, las reformas a las leyes, las
exportaciones y las economías de escala, la televisión
latinoamericana tendrá que acelerar sus procesos de atención y
renovación. Mientras tanto, los formatos norteamericanos y europeos
de realities siguen invadiendo las pantallas prolongando un estado
cultural desafortunado en cuanto a calidad y dignidad de los
programas. Temas como la “tele basura” y “las pocas alternativas”,
así como la interactividad ponen en peligro a la TV abierta. Pero si
por la TV abierta llueve, por la de pago el diluvio es amedrentador.
La convocatoria de Cartagena
Si quisiéramos conocer que tan cercanas son las relaciones entre los
entes reguladores y el sector de la TV de pago, bastaría con
analizar la 1ª Cumbre de Entes Reguladores realizada en Cartagena,
(Colombia), por la Comisión Nacional de Televisión con el valioso
apoyo y dentro del marco de Andina Link en febrero pasado.
El desconcierto fue enorme al encontrarnos con la poca y fría
relación entre estas entidades públicas, los cable operadores y los
programadores. Si bien el intento de reunir por primera vez a estos
organismos con la industria es para aplaudirlo y auspiciarlo, hay
que decir que se desaprovechó un tiempo precioso para entrar en
materia de regulaciones, ventajas, desventajas de las leyes actuales
y posibles soluciones. Con excepción de las magníficas
presentaciones de Argentina en presencia de Julio Barbaro interventor del COMFER y del Viceministro de Comunicaciones de Perú, Juan Antonio Pacheco, la cumbre resultó floja y “más de lo mismo”,
mientras que sí se pudo medir la nula integración pan-regional entre
estos organismos y los representantes de las agremiaciones que
operan en Latinoamérica quienes brillaron por su ausencia, con
excepción de TAP que tenía representación y de la Asociación
Ecuatoriana de Televisión por Cable (ASETC).
Se perdió así la oportunidad de que los programadores presentaran
sus exigencias ante estos organismos con unas propuestas de rigor en
procura del saneamiento urgente de la industria (piratería y
sub-reportes); mientras que muchos piensan, con razón, que a estos
organismos no les interesa el sector para nada porque son empelados
públicos de turno, tampoco parecen muy dispuestos a enfrentar las
razones de tal desinterés y a resolverlo. Así que en ambos lados
existe el problema y la solución. Por parte de los programadores
sólo, FOX Channel, FOX Sports y Televisión Española (TVE
Internacional) se mostraron dinámicos, por lo demás pare de contar.
Conocer cuáles son los criterios que usan estos entes reguladores
para autorizar o postergar licencias e incluso nuevas frecuencias;
conocer sobre los procesos de fusiones de empresas; analizar si hay
arbitrariedades o desconocimiento de las normas en los procesos
regulatorios con serios perjuicios a la industria; discutir la
responsabilidad de estas instituciones y la de los lideres del
sector, evidentemente son temas que siguen flotando en el vacío.
Queda pues mucho trabajo por hacer no sólo en la producción de
contenidos y de canales, como el de su exportación, sino en el
ingreso a la convergencia y la resolución de conflictos de
industria. Basta ver como las compañías de telefonía que operan en
la región están creciendo lo mismo que las que ofrecen servicios de
voz sobre Internet. (VoIP, sus siglas en inglés.) Para evitar que
estas se le cuelen por los huecos a la industria de la TV es urgente
ampliar los servicios de broadband (banda ancha) y claro, para ello
hay que trabajar con los entes regulatorios a nivel pan-regional
tarde o temprano.
Mayores oportunidades dependerán de la habilidad negociadora de la
industria para acortar el camino en materia de leyes y regulaciones.
Este trabajo es fundamental. Los países que son excelentes
laboratorios para probar ideas que puedan transportarse al mundo
como Argentina, Brasil, México, Colombia, Chile Venezuela y Perú
tendrían que tomar la delantera.
Cuando se logre mirar sin tantos intereses cruzados al negocio y se
cumplan las promesas tanto por parte de entes reguladores como las
del sector hacia los consumidores, seguramente tendremos un mejor
panorama para emprender el ascenso hacia el desarrollo de nuestros
países. Cuando en los senados y en las cámaras de diputados se
reduzca la incompetencia porque hay una industria que se hace
presente y reclama con rigor lo que le corresponde, seguramente
estaremos en ese anhelado camino del fortalecimiento de los mercados
locales, de la generación de servicios y productos característicos
de alta calidad, los que ojalá puedan alcanzar consumidores en
distintas latitudes del mundo.
Mientras tanto, aplaudimos la iniciativa y los esfuerzos de Andina
Link y de todos aquellos que hacen un trabajo incansable para el
mejoramiento de la industria.
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