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Colombia
Un mercado repleto de expectativas |
Tanto la TV de paga como la abierta, están
sufriendo profundos cambios en Colombia. Desde la Comisión Nacional
de Televisión se están implementando acciones para poner al día la
adjudicación de licencias, impulsar al canal público y analizar los
pros y los contras del Tratado de Libre Comercio que tantas
controversias está generando.
Por otro lado, crecen las exportaciones, la guerra por la audiencia
es el pan de cada día entre los canales abiertos y la TV de pago
gana mercado en medio de serias preocupaciones.
Las
últimas informaciones señalan que los cables operadores
grandes, en Colombia, no quieren más licencias o
competencias. Sin embargo, el libre mercado, abre puertas
para que otros entren a competir y soliciten licencias. El
tema es que, según aseguran los solicitantes, la Comisión
Nacional de Televisión (CNTV) demora entre 4 y 5 años en
otorgarlas. TVMAS entrevistó al presidente de dicha entidad, Jorge
Figueroa, y esto fue lo que dijo al respecto: “Nuestro
plan es primero actualizar todas esas licencias que están
pendientes. |
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Jorge
Figueroa |
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Para eso conformamos grupos que,
en este primer trimestre, nos permitan atender las que están en
trámite desde hace 2 o 3 años. Esto en relación a la televisión
cerrada de carácter comunitario y de señales incidentales, no de
carácter comercial”.
Para el mercado de la TV comercial, la CNTV, contrató un estudio con
el Centro de Investigaciones y Desarrollo de la Universidad
Nacional, para que investigue y se logre determinar una tarifa, las
condiciones de mercado, condiciones técnicas para, con esa
herramienta, establecer las futuras licitaciones y regularizar a su
vez el mercado. Estaba previsto que siempre que se decretara una
caducidad de las empresas existentes, se entraría a licitar esas
nuevas zonas. “El tema es que algunas empresas nunca surgieron, como
es el caso del consorcio entre Telecom e Inravision a quienes se les
había adjudicado la zona centro del país; o el caso de Cable Andino, a la cual se le decretó la caducidad y así otras empresas
particulares de algunas localidades. Por lo tanto, esas empresas no
operaron y sí lo hicieron otras sin licencias. Pero antes de abordar
el tema queremos tener ese estudio que nos permita mirar las
condiciones de mercado para no crear un desequilibrio económico en
la industria de la televisión cerrada”, aclara Figueroa.
En Estados Unidos, se discute el tema sobre si los cable operadores
deben poner, obligatoriamente, y de manera gratuita, los canales de
televisión abierta en sus sistemas. ¿Cuál es la situación en
Colombia?
La legislación prevé que los cable operadores de la televisión
cerrada, tanto los comerciales como los comunitarios incidentales,
tienen la obligación de transportar la señal de los canales de la
televisión abierta, tanto los comerciales como los públicos y los
regionales. Siempre ha sido así en Colombia y controlamos mucho,
porque a veces, los cable operadores destinan para tal fin, equipos
técnicos obsoletos que no permiten tener una señal con una calidad
del 100%.
El Tratado de Libre Comercio
En cuanto al TLC, ¿qué posición adopta la CNTV?
Vemos aspectos positivos y negativos. Hemos tenido amplios debates
con la gente que hace la industria y básicamente, se explicó que
conservaríamos para el país la misma cuota de pantalla. La posición
de la CNTV, como ente máximo regulador, es que permanecen las mismas
disposiciones del pasado, en cuanto a cuota. Por lo menos en la
parte laboral y de inversión en las empresas eso se garantiza y no
hay ninguna modificación a lo que ya existía. Había muchísimo temor
de que este Tratado generara una pérdida de competitividad a las
empresas con respecto a las norteamericanas. Lo mismo a los actores
en el campo laboral. Pero veíamos interesante entrar en otros
mercados estatales vedados hasta ahora.
Figueroa admite estar al tanto de los inconvenientes que esto causó
en países como México y dice que por esa razón, todavía no han
tomado una decisión final. Pretenden llegar a una posición que
respete la identidad cultural pero que también sirva de aliciente
para promulgar a la industria de la televisión. “El renglón de
exportación de la televisión creció en Colombia el 400 % en estos
últimos años y el año pasado, las exportaciones de telenovelas y en
producción fueron de cerca de 30 millones de dólares”, -remarca-.
Cambios en la TV pública
Ahora, en cuanto a la TV pública, sabemos que hay un magnifico
proyecto político pero hay muchas dudas sobre el proyecto de
televisión. ¿Ustedes, como ente regulatorio, de qué manera observan
esta nueva etapa de la televisión pública?
La comisión apoyó la liquidación del Instituto Nacional de Radio y
Televisión (INRAVISION) y de Audiovisuales, en aras de fortalecer a
la televisión pública. Para que la sobrecarga laboral, el
despilfarro y el desgreño administrativos, no sacrificaran más los
recursos que deberían estar siendo destinados a la producción de
contenidos. Entonces, se inicia una nueva etapa, fortaleciendo la
presencia de contenidos hechos en el país por productores
independientes y por empresas locales colaborando en la labor
educativa y pedagógica. La comisión también fortalece la democracia,
destinando recursos para que el Congreso de la República tenga su
canal satelital.
La empresa RTVC pertenece al Poder Ejecutivo, pero los recursos los
proporciona la Comisión Nacional de Televisión, o sea existe una
relación directa en cuanto en ese ítem, a pesar de que la
designación de los funcionarios son del resorte del Ejecutivo. “Este
año hemos dividido los recursos, unos dirigidos para el
mantenimiento y operación de la red de cerca de 20.000 millones de
pesos (7 millones de dólares), otro tanto para los contenidos de la
televisión educativa institucional y otros 2 millones, para la
operación administrativa de la nueva empresa”, -especifica
Figueroa-.
¿Cómo pueden creársele fuentes de ingresos a este canal para que no
se convierta en otra catástrofe por falta de gasolina?
La ley limita la participación comercial dentro del canal a aspectos
deportivos y educativos. Pronto se presentará un nuevo proyecto de
ley que tiene como finalidad garantizar que existan nuevos recursos
para la televisión pública.
Si piensan originarlos de la exportación de producto, para ello, lo
primordial es crear contenido de calidad y atractivo para el
auditorio y competitivo para los mercados internacionales. Pero por
lo que vemos este proyecto nació con patas cortas en cuanto a
presupuesto…
Estamos limitados por los recursos, es cierto. Seis millones de
dólares no permiten hacer maravillas. Lo que si es interesante, es
realizar coproducciones con televisiones públicas de otros países
donde permitan la producción de espacios de televisión de alta
calidad”, finaliza Figueroa.
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