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La
escritora de Televisa cuenta la cocina a la
hora de crear una telenovela. Dice que hoy en día
las personas que deciden dentro de un canal no
conocen el género y asegura que muchos productos
rozan el escándalo habiéndose olvidado de la
sensibilidad tan característica de las telenovelas.
Todo por lograr dos puntos más de rating. |
“Si hay algo que el público no aceptaría nunca en
una telenovela son las situaciones incómodas, esas
escenas que a un padre le molestaría ver con su
hija, o a la madre junto a sus hijos”, señala Nora
Alemán.
Sus creaciones tienen como base las noticias que se
leen a diario en los periódicos donde -a su
entender- aparecen situaciones típicas de
telenovelas.
Por ejemplo, los personajes de Valeria y
Maximiliano, una de sus tantas obras, estuvieron
inspirados en el crack de la bolsa de valores de
México.
¿Cuáles son los desafíos de un escritor a la hora
de crear una telenovela?
Los desafíos son y serán siempre, el hecho de
entrar en conflicto con otros criterios. Los
criterios que te van a calificar y a descalificar.
Muchas veces las personas que están en el lugar de
clasificación, son personas que ni siquiera son
televidentes de telenovelas, y eso provoca que
descalifiquen. Para un escritor de telenovelas ese
es el problema.
Cuenta que cuando ve una telenovela que no tiene
pies ni cabeza se cuestiona: “¿Quién la apoyó para
que se lleve a cabo?” Y se responde: “Es que las
personas que leen los guiones, a veces, no son las
indicadas”.
Gajes del
oficio
Ella se
inició en la escritura a partir de la interpretación
de un pequeño papel como actriz en Barata de
primavera de Valentín Pimstein, quien la
incentivó a dar sus primeros pasos dentro de las
letras. “Él me dio la oportunidad de hacer las
entradas de Vivir un poco, las de Angélica
Aragón y después me permitió hacer la adaptación
de la novela Mi barrio, que nunca se produjo.
Pero la principal y más importante experiencia en
ese entonces, fue Valeria y Maximiliano. Luego vino La culpa, que se hizo en inglés (Guilty)
y en español, y le siguieron muchas otras. Pero el
caso es que siempre estuve en Televisa”, relata al
tiempo que cuenta orgullosa que trabaja escribiendo
junta a su hija, Nora Sánchez Alemán.
¿Qué momento vive hoy la telenovela en México?
A muchas les falta la pizca de clase, el toque
de sensibilidad y se han ido por el escándalo para
levantar un par de puntos en el rating.
¿Cuál es tu trabajo específico en una adaptación?
Si el libreto es muy bueno se lo puede respetar
mucho y cambiar solamente las cosas que resultan muy
locales, términos, situaciones, ambientes. Luego hay
un departamento que se encarga de revisarlo, aunque
yo pienso que debería ser responsabilidad del autor
solamente. Más tarde, es el productor quién le hace
los ajustes que considere necesario.
¿Qué tiempo toma la adaptación de una novela?
Si no se está al aire, lo prudente sería hacer
unos diez capítulos por mes. Pero me ha pasado de
sacar dos capítulos por día.