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Con más de diez años de trayectoria
en la industria, Pablo Goldstein y Ariel Matzkin decidieron
en octubre de 2006 volcar toda su
experiencia y conocimiento en un emprendimiento
propio que bautizaron World Wide Broadcast. Desde allí brindan
servicios de equipamiento, consultoría
e integración a las estaciones de televisión.
La idea que los mueve es involucrarse
con el cliente desde la etapa de investigación
y así empezar a desarrollar estrategias. “Puede ser una solución muy pequeña o sumamente
compleja”, afirma Goldstein, y
cuenta que en 2007 realizaron proyectos con
presupuestos que oscilaron entre USD$ 100
y más de USD$ 5 millones.
En diálogo con TVMAS, explica los
pasos de su trabajo: “Una vez terminada la
etapa de investigación, nuestros clientes ya
saben el equipamiento que desean adquirir,
así que comenzamos con el diagrama de
bloques y posteriormente realizamos los
planos de conectividad. Nuestro trabajo va
más allá de esta consultoría, pudiendo
hacer la instalación y gerenciando la totalidad
el proyecto y puesta en marcha”.
El apagón analógico. La coyuntura es
favorable. En las vísperas del esperado apagón
analógico, las empresas televisivas se
encuentran en plena etapa de reconversión
e inversión. “Hay que terminar la etapa de
digitalización en todas las estaciones, el sistema
análogo es cosa del pasado”, afirma
el empresario, y por ello, su compañía sirve
a la implementación de la infraestructura en
High Definition en varios canales, que dentro
de un tiempo comenzarán a producir en
esa calidad. Pero quien marca el pulso de
esas exigencias es el público, asegura Goldstein. “Hoy los clientes son más exigentes y
buscan calidad en la imagen que reciben en
sus hogares, tienen televisores de alta tecnología
y los quieren aprovechar”, analiza.
Centroamérica y Estados Unidos a la cabeza.
La joven empresa cuenta con clientes
dispersos prácticamente en toda América,
desde Argentina hasta Estados Unidos. No
obstante, el país del norte y los del centro del
continente son los que más pedidos realizan.
El principal empuje en Estados Unidos –mercado al que ingresaron el año
pasado– se lo dio al ganar la licitación de Caribevisión. Goldstein explica las razones
que los llevaron a quedarse con el negocio: “Nuestra propuesta fue distinta
en presupuesto, tiempos, forma de inversión
y valor agregado a la operación durante
el arranque y puesta en marcha”.
Los éxitos no tardarían en llegar. En
menos de 8 meses, con un plan de expansión
“muy agresivo” pusieron al aire
tres estaciones en Miami, Nueva York y
Puerto Rico. “Nos enorgullece que tres
grupos importantes se hayan apoyado
en nosotros para resolver todas sus necesidades
tecnológicas”, afirma.
Requisitos más recurrentes de los canales
de televisión. “Digitalizar la estación,
implementar nuevos sistemas de
gráfica para deportes y noticias, implementar
soluciones de MAM (Media
Asset Management), unidades móviles
de noticias, digitalización de trasmisores,
y producciones en HD a bajo costo”.
El supermercado de la televisión. El
nuevo proyecto que los ejecutivos tienen en
la manga. En junio de este año inaugurarán
en Miami la primera Boutique Broadcast Shop. Y en el próximo lustro planean abrir
diez por año en los mercados de importante
presencia de la industria de la televisión
en español, explica Goldstein. ¿Qué se
conseguirá en la megatienda? “Todos los
consumibles”, resume el ejecutivo. Desde
lámparas y gelatinas hasta medios magnéticos
de grabación en un ambiente dedicado
a la industria. Además, contarán con
un showroom de ventas en el que se exhibirán
y venderán cámaras, switchers, vtr’s, micrófonos,
conversores, trípodes, mixers de
audio y sistemas no lineales de edición. “El
mercado hispano no tiene límites. Y, si se
crean mayores alianzas estratégicas entre
los canales de este país y los de América latina,
el futuro es muy prometedor”.
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