Mi problema con las mujeres
para NBC. “Esta alianza
nos ha abierto las puertas
no sólo en todo Estados Unidos sino
en todo el mundo, porque hemos demostrado
que la creatividad y la calidad
peruana es totalmente universal”.
Así comienza Miki Ivcher, CEO de Frecuencia Latina International Limited, Inc., a quien le cuesta disimular
la alegría que ha traído este suceso,
no sólo para la empresa que dirige
(Distribuidora filial con sede en Miami
del Canal 2, Frecuencia Latina en
Perú), sino para la industria peruana.
Y es que desde Perú un grupo de profesionales
probó que con calidad y
buenas ideas se puede competir aún
en los mercados más importantes del
planeta. • Habilidosos negociantes. Un buen
producto en manos de un experto en la
distribución: “FLI es totalmente independiente
al canal Frecuencia Latina
en Perú. Dentro
de nuestro catálogo tenemos
programas tanto del Canal Frecuencia
Latina como de AméricaTelevisión, o de TCTV de Ecuador, así
como programas de productores independientes.
Por otro lado, estamos adquiriendo
programas y realities de
Europa e Israel. Estamos siempre en
búsqueda de oportunidades diferentes
para nuestros clientes, creo que esa es
la causa”, explica la ejecutiva. • Evolución de los mercados televisivos. La feroz competencia en la televisión
hispana. “Es un mercado que está
empezando a apostar cada vez más
por la adaptación de formatos. Cada
país le quiere poner sus propios ingredientes
para que sus televidentes se
sientan identificados”, señala así Miki
el signo de los nuevos tiempos para la
televisión hispanohablante. • La TV abierta está en búsqueda de productos diferentes. “En NATPE llevamos
como piloto un talk show pensado
para cable: Sexo con… sentido.
Fue una apuesta que nos sorprendió
muchísimo por la extraordinaria respuesta
que tuvo; definitivamente la integración
del talk show con el sexo fue
lo que más llamó la atención”, relata.
Perú es uno de los países pioneros en
lo que se refiere al género de las novelas.
La historia de los éxitos del país
andino empezó con SimplementeMaria en la década del 70 y, ya en los
90 esa herencia fue bien aprovechada
por producciones como Luz Maria y
Pobre Diabla, que cruzaron fronteras y
encontraron compradores en todo el
mundo. “Tuvimos años difíciles”, recuerda
Miki, e inmediatamente agrega,
“pero por suerte hoy en día hemos recuperado
nuestro lugar de exportadores
de calidad y la originalidad en las
producciones”.
Opciones diferentes,
una tarea diaria
“Nos hemos asociado estratégicamente
con una de las
productoras más importantes
de Israel, que es la responsable
de adaptar la serie Mi problema con las mujeres en ese
territorio y nos han dado los
derechos de sus series y realities
que son realmente originales
e innovadoras. Por otro
lado, trabajamos en la distribución
de los programas de
TCTV de Ecuador y estamos
desarrollando proyectos de
coproducción local aprovechando
la calidad y los precios
con los que estamos
trabajando en Perú, que nos
han vuelto muy competitivos
a nivel internacional”.
Miki Ivcher y sus ejecutivos se encuentran
trabajando de cerca con productores
independientes para
desarrollar programas con demanda
internacional, como es el caso del talk
show Maritere es así y de una serie de
pronto lanzamiento del mismo productor
de Mi problema con
las mujeres.