La cumbre, y por tercer año consecutivo, con éxito integró una arena de negocios persona a persona, en paralelo a las conferencias. Esta arena fue inaugurada en la Sexta Cumbre en Barcelona y desde entonces, se ha convertido en un espacio que ha resultado ser una gran oportunidad para socializar, discutir ideas, analizar historias, proyectos, facilitar acuerdos y para encaminar negocios. Esta arena es además, un escenario ideal para encontrar y contratar actores, escritores, directores, productores y talentos indispensables para la producción, así como locaciones, equipamiento y todo lo que exige la industria de las telenovelas y series de Ficción.

Con tan prestigioso homenajeado, la inauguración
del evento se vistió de gala con
la presencia del Presidente de la Comisión
Nacional de TV de Colombia, Juan Andrés
Carreño y personalidades y representantes de la
Industria de diversos países como: Perú, Venezuela,
Argentina, Brasil, México, Estados Unidos.
También contó con el apoyo de directivos de
diversas sociedades protectoras de los derechos
de autor, como Gloria López y el abogado Jesús
Mejía de SOGEM en México; la Dra. Jenny
Suárez y Germán Octovo de SAYCO y Lorena
Campos de SGAE.
Fernando Gaitán abrió el encuentro y en su
exposición habló del tránsito entre la telenovela y
la serie. “De alguna forma, en la TV colombiana
su particularidad es el nivel de compromiso que
tiene con la realidad del país. No habitamos en
un país fácil, habitamos en un país complicado.
La TV siempre estuvo mirando estas realidades
y viendo con preocupación cómo se involucraba
en sus contenidos, por lo que la alternativa
se encontró en las series; un género que se creía
desaparecido debido a la preferencia del público
por las emisiones diarias. Sin embargo, este género
brinda acercamientos a la realidad y surge como
salvador con la aceptación del público”.
Las bondades que Gaitán encuentra en La
Serie son las siguientes:
·Se profundizan los temas “generalmente
hemos entendido la serie como un género en el
que se puede profundizar más que en la telenovela”.
La serie cuenta con libertad estructural. “No
está tan amarrado a las estructuras como la telenovela
tradicional, o sea, no está comprometido con
un marco dramático donde el amor es el principal
protagónico, y ofrece más estructuras para contar
diversas historias”.
· La serie se relaciona con la nueva tecnología: “la gente encontró en las series una forma de acercamiento
al cine y coincide con la llegada de los
nuevos formatos tecnológicos como el HD y otras
técnicas para sus propias expresiones”
Las series tocan temas reales y de actualidad:“permite entrar a ese universo que tal vez la
telenovela no puede entrar por difi cultades de su
género. (…) Hoy por hoy creo que no se trata de haber descubierto el tema del narcotráfi co, sino es
el haber descubierto que el televidente también
quiere que le cuenten sus verdades, sus realidades”.
Los canales colombianos, sabiendo que la TV
es un agente formador-, actualmente discuten si
deben seguir contando su realidad o hacerse a un
lado. “Lo que tendríamos que buscar es la forma en que estos contenidos no se nos conviertan
en apologías. La telenovela es el vehículo más
potencial que tiene Latinoamérica; tal vez no sea
el mejor ni el más profundo, pero indiscutiblemente
tiene una llegada a donde otros géneros
del arte no llegan. Por otro lado, se le adjudican
una cantidad de obligaciones en los que tampoco
debe estar tan comprometida”, y advirtió que con
las series se van a seguir mostrando las realidades.
“Lamentablemente y hay que decirlo, que
golpean la imagen del país y ésta es una gran
preocupación. Nosotros estamos estudiando la
forma de que estas series no se conviertan en un
factor polémico a nivel jurídico, ni de los medios
de comunicación, si no que sea un nuevo modelo
de exportación de realidades colombianas”.
“Nosotros y las entidades protectoras de derechos
sabemos que la literatura es la abeja reina de la
escritura para televisión’ ”, disparó el escritor, instando
a analizar casos de adaptaciones, que gracias
a su calidad, originalidad y tino para dar en
el gusto de las audiencias, circulan mundialmente
como formatos. Aún en Ugly Betty, mientras que
la versión de Amas de casa desesperadas en distintos
paises de América latina corrió con otra
suerte al ser una copia de su original (EE.UU). El
caso del exitazo que fue Corazón salvaje (Televisa)
y en su versión actual también de Televisa,
es un rotundo fracaso. ¿Conclusión? Hay mucho
por considerar. Más aún, cuando sabemos que la
audiencia es esa cosa informe, misteriosa y caprichosa
que sorprende día a día con sus designios
preferenciales. Hay que apostar a la capacidad que
tenemos los autores para ser Sheresade cada noche
y nos dejen ejercer el mágico placer de contar un
cuento que mantenga atentos los sentidos de una
audiencia ávida de buenas historias”.