mercado argentino me ha significado numerosas invitaciones para participar de producciones en países vecinos. El mercado casi virgen de Paraguay, y el más experimentado de Chile me invitaron a ser parte de sus creativos. El secreto de un éxito, aprendí, depende del respeto que se
tenga por los gustos y talentos locales, aunque siempre se tenga un ojo puesto en los mercados extranjeros.
Hablemos de tu camino en Chile. ¿Qué te dejó trabajar allí?
En Chile estuve 2 años trabajando en Canal 13 Universidad Católica, al frente del departamento de guiones del canal, y además estuve formando y dirigiendo un taller de guión que hacíamos 2 veces por semana. Se trataba de un centro de capacitación del canal. Allí hicimos 3 ó 4 telenovelas que se armaron en esos años. También fue enriquecedor, ellos venían de una experiencia que fue Machos, y lo que aprendimos allí fue que cuando se producen telenovelas donde se refleja la cultura del lugar donde se hacen, se está acertando. Porque el error está en pensar algo para afuera cuando en realidad se trata de pensar en algo factible para el exterior,
pero que tenga nuestras propias raíces, porque ahí esta el intercambio.
El arte de la adaptación
Cada vez se recurre más al formato como garantía de éxito. Todos quieren tener un formato existoso. ¿Qué se necesita para que original se convierta en un formato de éxito?
Todos quieren que una buena idea sea un éxito, efectivamente . Hay que partir de una buena idea que se desarrolla con una buena sinopsis y después saberla contar. Luego vienen los buenos adaptadores y esto es clave. Te voy a poner un ejemplo, Son Amores, que fue un programa muy exitoso en Argentina que yo escribí con Ernesto Alboroski para POL-KA y se vendió el formato en diferentes países, en Chile en canal 13 y en México en TV Azteca, por tomar dos ejemplos. En Chile, el fútbol no despertaba tanto interés como en Argentina. Era la historia de dos chicos que desarrollaban un camino al éxito, dos hermanos que competían entre en el amor. Chile hizo una translación casi mecánica con esto, y el programa fue un fracaso. En México tomaron la idea original y contaron la historia, no en el ámbito del fútbol, sino que era la historia de dos chicos en el ámbito de la música, y el programa fue un éxito.