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Dilema:
¿cuál es la estrategia de programación? |
La TV de este país no ha resuelto su estrategia programática y se debate
entre el cómo captar audiencia, o dejarse llevar por un juego basado en el azar
de probar programación y ver qué es lo que pega en el gusto del televidente para
continuarlo.
La competencia que se vislumbraba con la entrada de TV Azteca y que
podía generar nuevas ofertas de programación para la audiencia, se diluyó al
máximo pues las dos cadenas han tratado de fincar su competencia en reproducir
las mismas fórmulas que los de enfrente e intentar hacerle creer al espectador
que su opción es la mejor.
Así, los anunciantes y público televidente han tenido
que elegir de un mismo género entre dos opciones para verlos. Esto ha pasado en
la producción de noticiarios y telenovelas. En cuestiones deportivas, se centra
en el fútbol soccer y su liga premier. Televisa (dueño de tres equipos de
Primera División, América, Necaxa y San Luís), tiene contrato con 10 de los 18
equipos participantes para sus transmisiones. TV Azteca (dueño del equipo
Morelia), tiene los ocho equipos restantes.
La mayor parte de la competencia se
da directamente entre El Canal de las Estrellas de Televisa y Azteca 13 de TV
Azteca, pero también enfrentan a los canales 5 de Televisa y 7 de Azteca, con
programación extranjera (principalmente dibujos animados para los niños, series
y películas).
En los canales que Televisa no tiene competencia, realiza una
programación sui generis, pues en Canal 4 “El Canal de la Ciudad”, realiza
producciones de muy bajo costo y dirigido a los pequeños anunciantes locales (este
canal sólo se ve en la Ciudad de México). En Canal 9 “Galavisión”, programa
producciones de repetición y películas mexicanas de su librería. Ambos son de
muy bajo costo de producción (y, por consiguiente, de contenido).
Otro campo
donde han enfocado su competencia, ha sido en los “reality shows”. TV Azteca,
por su parte, se ha centrado en La academia (ya con cinco producciones) y
Televisa hace lo propio con Endemol, realizando su Big Brother y otros concursos
de canto y baile (Bailando o Cantando por un sueño), intentando cubrirlos con
algunos objetivos “altruistas” pero con gran sentido comercial.
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La academia |
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