‘Los graduados’, un éxito en Argentina y una adaptación perdedora en Colombia

Graduados serie en Argentina

Graduados serie en Argentina

El analista Ómar Rincon, tituló recientemente su columna en el diario El Tiempo: “Graduados sin diploma”. Citamos algunos de sus valiosos comentarios y presentamos reflexiones del también reconocido creador y escritor argentino Ramiro San Honorio así como la explicación de una de las mejores adaptadoras en Colombia, Cecilia Percy todos ellos entrevistados por TVMAS, para este análisis.

Los graduados fueron una fiesta en Argentina (Telefé), alrededor de su música y personajes se creó un movimiento de nostalgia retro, café y mate cotidiano. Los graduados llegaron de Argentina a Colombia (RCN) y por ahora no encantan ni convencen, van perdiendo el año”. Así empieza el importante análisis de Rincon.

 “Los 80 fueron una época de romance y produjo esa generación que ahora es la reina del consumo, la que gana poco pero gasta mucho, la que tiene nostalgia de cuando todo parecía posible”.

“Hacer algo sobre los 80 sería un éxito. Y por eso Los graduados fueron adquiridos por RCN. Lo paradójico es que no han podido obtener el diploma de la audiencia. ¿Por qué?”.

 “Los graduados intentan ser comedia pero su alta gestualidad, extravagancia y gritería de sus actores no logra el objetivo. No hay situaciones sino diálogos que supuestamente invitan a la risa; no hay personajes sino graciositos; no hay nostalgia sino burla; no hay sentimentalidad sino mofa de una época”.

 “La regresión del primer capítulo fue espeluznante. Los cambios de temporalidad terminan en una oda al cliché y una ignorancia de la dramaturgia. En esta telecomedia (?) la verosimilitud no aparece. Tampoco asisten las estéticas de los sentimientos de los ochenta, ni las situaciones que produzcan el humor. El diálogo juguetón como recurso cómico… y las sobreactuaciones como recurso para hacer reír”.

“El público de la tele es popular y tiene otros referentes de los 80. Y para ellos no hay guiños, no hay diálogos, no hay situaciones, no se reconocen, ni generan identificación. Los ricos se ven patéticos. Los pobres no existen. Los 80 en Argentina se refieren a gente educada, en Colombia habría que intentar otras referencias”.

 “Y es una lástima que hasta en lo musical se pierda porque si algo es vital para los 80 es Soda Stereo, Miguel Bosé, Cyndi Lauper, Fito Páez, Caifanes, Compañía Ilimitada… pero la música se queda como adorno, agregado, paisaje, ruido y no se convierte en parte del relato”.

“El tono de comedia y de rebeldía de los ochenta no aparece. Uno como televidente pasa entre el bostezo, el enojo de: ¡no puede ser!. Y de vez en cuando una sonrisa. Se acabó con el mito de los 80. ¡Y eran tan divertidos!”.

Rincon crítico de la televisión colombiana nos inspiró  a entrevistar en Argentina a Ramiro San Honorio, un creador sensible y experto.

 Como especialista que eres ¿cuáles han sido los elementos que convirtieron a GRADUADOS  en un éxito en Argentina?

 La serie “Graduados” tuvo un enorme éxito en Argentina por tres motivos fundamentales. El primero, porque Ernesto Korosky y su equipo de autores trabajaron una buena historia con personajes sólidos y giros bien planteados en cada emisión. Lo segundo, es la temática: el “reencuentro”. Justamente en una época las redes sociales cobraron bastante importancia y muchos grupos en las redes comenzaron a conectarse nuevamente ayudó a que los espectadores se acercaran a la pantalla. Grupos de las generaciones de los 80s, 90s que organizaban reencuentros quedaron manifestados en la serie y fue algo que logró una fuerte identificación. El volver a ser adolescente, a conquistar el amor perdido, tener una nueva oportunidad de revivir viejas épocas doradas, tener una nueva “graduación en la vida”. Lo tercero es que los personajes tenían una  gran transformación, una tridimensionalidad que funcionó muy bien con el género propuesto en la historia del reencuentro. Todos nosotros hemos vivido esta etapa, como grupo de estudiantes.

Vimos como el que más estudiaba terminó dejando carreras universitarias, el chico tímido y corto de estatura  término siendo un modelo publicitario,  la linda dejo de ser tan linda y la gordita simpaticona se transformó en una diva total. Algunas de esas transformaciones dan el “Backstory” necesario para completar rencores y pasiones en los conflictos dramáticos.

Si tu fueras un adaptador de una historia como esta en particular, en cualquier país de America latina ¿qué cosas no cambiarias y que cosas si cambiarias y  adaptarías  localmente?

El ser “localista o costumbrista” en las series y telenovelas en Argentina es un problema. Tenemos muchos modismos idiomáticos y actividades que culturalmente pueden parecer desconectadas al resto de Latinoamérica, por ejemplo, tomar “mate” o frases muy “locales”. Principalmente hay que tratar de ser más universales en algunas cuestiones, sin perder la identidad. Igualmente es un producto que puede obtener rápidamente una identidad propia en cada país. Todos los países tienen graduados, todos tienen historias similares, y estructuralmente se puede trabajar con el concepto clásico pasado-presente-futuro, una trama en el presente que toma cosas del pasado para apuntar a un futuro. Cambiar algunos lugares y temas musicales dependiendo la identificación en cada lugar. En cuanto a los personajes, tienen rasgos más universales, y no es necesario cambios profundos en los perfiles. Lo principal es lograr la identidad, que la historia conecte fácilmente con las costumbres y cuestiones culturales de una región.

Un escritor que adapta una buena historia ¿qué retos o escollos enfrenta?.

Un autor que enfrenta la adaptación de una buena obra, debe entender primero por qué se adapta la misma, si se adapta para otro formato, si se adapta para otra época, o si es para transformar por cuestiones de región o mejorar la trama. En todos los casos se debe tener en cuenta la historia original. Hay elementos que no deben transformarse, no deben tocarse, sino se perdería parte importante de la identidad de la obra. En el caso de una buena historia, el autor debería dejar intacta la esencia de la trama y los rasgos que definan a los personajes. Si el autor considera que la trama aún no está sólida, ahí sí debería replantearse cambios más profundos, personajes que pueden irse y otros nuevos aparecer. El problema más grande es enfrentarse con la idea del otro, pensar como el autor de la obra para entenderla mejor y así colaborar con la transformación.

 ¿Qué tanto el canal o el productor influyen en el proceso creativo y/o de adaptación?

“En el caso de las series y telenovelas influye muchísimo el productor en la adaptación. La visión de los que es posde producción varía mucho y eso afecta al producto final. Hay que plantearse parámetros meramente de producción y el autor debe entender que escena abordar y transformar sin perder la fuerza dramática. Hay escenas costosas que no valen la pena por lo que “cuentan”, escenas que no son esenciales y que cuesta producir. Es necesario que los autores, los guionistas tengan una noción más amplia de un set y aprendan variables de producción. Autores que desarrollen ideas y adaptaciones bajo un esquema de producción definido. Las limitaciones ayudan a la creatividad; eso sí, mientras no sean limitaciones de las que te enteras el día anterior a la entrega del guion. Hay un tiempo creativo necesario para resolver cuestiones dramáticas, pero todos sabemos que el tiempo en la televisión no existe”.

Por otra parte, la reconocida escritora colombiana Cecilia Percy, una de las adaptadoras de Gray anatomy (A corazón abierto) y Brothers and Sisters nos respondió:

¿Por qué la adaptación de GRADUADOS una teleserie tan exitosa de origen argentino, está decepcionando en Colombia?

Uno puede hablar de universos que no se conectan y personajes que no generan identificación,  hasta del momento emocional por el que atraviesa el país,  en el cual podrían no pegar cierto tipo de historias.  Pero es muy difícil saber por qué.  No existe un manual que nos garantice que un producto (sea adaptación u original) vaya a ser exitoso. En el caso de las adaptaciones, el éxito que ha tenido en su país de origen influye en la compra del formato, pero tampoco es garantía de su triunfo. Se trata de una apuesta con algunos puntos previos a favor, pero finalmente la audiencia es la que decide, y ésta no es tan fácil de interpretar.

¿Saben adaptar en Colombia? Es que son muchos casos ya de fracasos en las adaptaciones de varios éxitos. Valdría la pena analizar profunda, profesional y sinceramente este tema.

 En Colombia, el ejercicio de las adaptaciones es relativamente nuevo, por lo que aún estamos en una etapa de “prueba y error”. Se empieza (o debe empezarse) por un ejercicio juicioso de análisis del  producto original, partiendo del universo, personajes e historias: Qué puede funcionar en el país, si los personajes y sus características son de fácil aprecio o recordación, si hay similitudes entre sus conflictos y los nuestros, etc. Se analiza la verosimilitud de comportamientos  o situaciones a la luz de nuestra idiosincrasia y se procede a armar una historia nueva, utilizando estos elementos útiles, desechando los que en concepto de los adaptadores no lo son  y creando lo que haga falta para darle fuerza a la historia.

Claro que esto depende del tipo de negocio que la productora o canal haga con el dueño del producto original. Entiendo que cada contrato es diferente y a veces hay restricciones contractuales que no permiten mucha libertad  (esto puede influir en el éxito o fracaso de una adaptación).

Es importante aclarar que, en el caso de Colombia, la adaptación implica un reto adicional, ya que en el país no hacemos  productos de emisión semanal (como son normalmente las series en todo el mundo) sino diarias. Así que  se parte de un número de episodios muy inferior al que termina siendo adaptado (por ejemplo, una base  de 23 capítulos originales puede convertirse en una temporada de 80 capítulos o más de emisión diaria).

Los canales y productores ¿qué tipo de garantía tienen cuando compran un historia exitosa de que también será exitosa? Y que cosas intervienen que resulta todo lo contrario?; ¿las negociaciones? ¿El contrato? ¿Los adaptadores? ¿La puesta en escena?. ¿el casting?…que es?

Cada negocio puede ser diferente, pero en general los escritores no tenemos acceso a estos términos. Sin embargo, ese ejercicio que mencioné en la respuesta anterior es analizado tanto por el canal nacional como por los dueños del producto original, y luego de un acuerdo sobre los cambios que se proponen, es aprobado. A partir de ahí, los escritores arrancamos a armar mapa de ruta y capítulos,  con determinadas restricciones o libertades acordadas previamente.

Lo cierto es que adaptaciones de obras exitosas resulta un fracaso. Incluso por parte de Televisa, la mayor productora de contenidos en español para el mundo, como Corazón Salvaje, Rafaela y La Tormenta entre otros títulos./ Por: Amanda Ospina, directora de la revista TVMAS

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