Un salto hacia el futuro

Para nadie es un secreto que la televisión por cable (o por suscripción como se le denomina en Colombia) ha estado bastante atrasada cuando se le compara con el resto de Latinoamérica. Sin embargo, frente al fenómeno de la convergencia de servicios y las nuevas tecnologías este aspecto está por cambiar radicalmente.

Por Sergio Michelsen Jaramillo, abogado especialista en telecomunicaciones de Brigard & Urrutia -Bogotá, Colombia.

En efecto; la televisión por cable ha estado tradicionalmente en manos de operadores pequeños quienes se han interesado, por lo general, únicamente en el negocio de la televisión. La mayoría de estos operadores (tanto los formales como los informales) por limitaciones tecnológicas, de capital y muchas veces de entendimiento del negocio no han reconocido, en la práctica, que la televisión es tan solo uno de los servicios que en el futuro se prestarán a través de sus redes.

Excepción notable de lo anterior constituye el caso de TV Cable en Bogotá que, desde hace algunos años, ha venido tendiendo una red futurista, EPM Televisión en Medellín, quien ha entendido esta estrategia y considera el ingreso al cable como parte importante de su estrategia, Transtel en Cali que, de igual forma, ha pasado de ser un operador de telefonía básica a complementar sus servicios de telecomunicaciones con el cable, y en un menor grado TV Cable Promisión en Bucaramanga quien desde el principio prefirió el cable al espectro.

Los nuevos operadores que surjan, una vez adjudicada la licitación, deberán efectuar importantes inversiones y adelantar alianzas estratégicas si desean competir bajo este nuevo entorno. No bastará tener una buena programación, tarifas y un plan de mercadeo toda vez que los usuarios buscaran el “one stop shopping” adquiriendo todos sus servicios de telecomunicaciones de aquel operador que les ofrezca mejor valor y servicio.

En el futuro sus redes (bien por cable o por espectro bajo tecnologías de banda ancha) deberían ser utilizadas para prestar servicios de comunicaciones, entretenimiento e intercambio de datos de tal forma que sus usuarios tengan acceso a todos los servicios tales como televisión, teléfono, internet, comercio electrónico, banca electrónica e infinidad de servicios que están surgiendo.

Sin embargo, para permitir un desarrollo adecuado es conveniente aclarar el panorama regulatorio. En este sentido, el Gobierno ha anunciado que propondrá al congreso una nueva ley marco de telecomunicaciones, la cual, desafortunadamente, no se referirá al tema de la televisión. Esta nueva ley debe reconocer y estimular la convergencia de servicios, todo con el fin último de favorecer al usuario y propender por el desarrollo económico y social del País.

Los nuevos operadores que surjan, una vez adjudicada la licitación, deberán efectuar importantes inversiones y adelantar alianzas estratégicas si desean competir bajo este nuevo entorno.

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